Hacia la sistematización del diseño
Design Matters N7
Fue a comienzos del siglo XX cuando William Phelps Eno, un hombre de negocios norteamericano, a la vista del creciente número de automóviles que comenzaban a surcar las calles de Nueva York, decidió crear unas reglas para evitar choques y atropellos.
William diseñó el primer sistema de circulación del mundo en el que se recogían reglas, concisas y sencillas, para poner de acuerdo a los conductores en cómo utilizar sus vehículos por las calles sin causar accidentes.
Inventó la señal de stop, el paso de peatones, las calles de un solo sentido, las rotondas… cuestiones que hoy hacen posible que más de mil millones de automóviles viajen por las calles y carreteras del mundo con seguridad y de forma eficiente.
Este es un solo un ejemplo de los múltiples sistemas que gobiernan nuestra sociedad: el sistema financiero, el sistema político, el sistema religioso, el sistema educativo, el sistema sanitario…
¿Cómo se gobierna el diseño dentro de una organización?
La palabra sistema, en su significado más amplio, se define como el conjunto ordenado de reglas y procedimientos que contribuyen a un determinado objeto. La sistematización, por tanto, es la acción de diseñar un sistema.
¿Por qué son necesarios? Porque su efecto principal es evitar el error, la confusión y el desorden, los tres elementos principales que evitan al caos.
La sistematización del diseño en las organizaciones empieza a cobrar importancia cuando comienza la democratización del mismo, es decir, cuando la visión del diseño deja de recaer en único individuo y pasa a ser parte de un colectivo.
En la última década he observado que, a medida que los equipos de diseño han ido creciendo en las organizaciones, la necesidad de trabajar en base a unas reglas que sistematicen nuestro trabajo es imprescindible para el correcto funcionamiento de los equipos y, por tanto, de la organización. De otra forma sería un caos.
Un sistema de diseño es el conjunto de reglas, concisas y sencillas, que comparten los diseñadores de una organización que trabajan de forma colaborativa.
Objetivos de un sistema de diseño:
Distribuir y delegar el conocimiento de cómo se diseña en la organización.
Diseñar de forma colaborativa.
Resultados de su uso:
Consistencia.
Menos ambigüedad e incertidumbre.
Eficiencia, control y calidad.
Soluciones escalables y reutilizables.
Ahorro de costes.
Hay montones de referencias de autores que ponen mucho foco en tokens, componentes… como el núcleo principal de los sistemas de diseño, me refiero a los elementos funcionales que conforman la interfaz gráfica del usuario, como por ejemplo, los botones, los campos de los formularios, los selectores, el buscador, un calendario… No obstante, en mi opinión, esto son solo las carreteras, los cruces, las rotondas… siendo lo que realmente lo distingue de una guía de estilo el conjunto de reglas que rigen su uso y ponen de acuerdo a los diseñadores.
Por eso, para mí, el principal valor de los sistemas de diseño se resume en los dos objetivos anteriores: el equipo. Un buen sistema de diseño es aquel que permite, por ejemplo, a un diseñador, que acaba de entrar a formar parte de un equipo de diseño, realizar su trabajo ofreciendo los resultados enumerados anteriormente.

Los primeros sistemas de diseño que recuerdo vinieron de la mano de Apple y Google con el objetivo de establecer unas reglas para que la comunidad diseñadores y desarrolladores creasen productos y servicios basados en sus sistemas operativos.
En el terreno de las administraciones públicas, también, tenemos grandes ejemplos como:
GOV.UK Design System, el sistema de diseño de la administración pública británica.
Gel el sistema de diseño de la BBC.
Australian Government Design System (Gobierno de Australia)
Aurora (Gobierno de Canadá).
Estonia Brand (Gobierno de Estonia).
Otros sistemas de diseño interesantes que podemos encontrar en el panorama internacional:
Os comparto un portal superfriendlydesign.systems que recopila montones de referencias, seminarios y cursos sobre sistemas de diseño.
En resumen, si queremos que la práctica del diseño dentro de una organización no sea un caos, además de una metodología de trabajo, es imprescindible contar con un sistema de diseño que gobierne la forma en la que se diseña la interfaz gráfica del usuario. En próximos números de Design Matters entraremos en más detalle de como llevarlo a la práctica.
Hasta el mes que viene.


Que gusto leerte Tomas!
Tal cual intento aplicarlo en cada proyecto en el que colaboro. Los diseñadores tenemos que hacer un esfuerzo en educar al equipo para transmitir la importancia de una buena metodología y sistemas de diseño dentro de un proyecto.